¿Casa o departamento? ¿Cuántas piezas y baños? ¿Cuál orientación? ¿Nuevo o usado o antiguo? ¿Terraza, jardín, balcón? ¿O solo interior? ¿Será muy caro lo que quiero? ¿Estará a buen precio? ¿Estacionamiento o transporte público? ¿Cerca del colegio o de la pega? ¿De la familia o de los amigos?
Si ya empezaste el proceso de búsqueda, puede que ya te hayas hecho estas pregunta y tantas otras más. El proceso de compra de una propiedad puede ser agobiante. Parte de la dificultad es definir qué queremos y contrastar esa lista con nuestra propia realidad y la del mercado, para tomar las mejores decisiones.
Ser realista no es dejar de soñar. Es normal querer algo que excede nuestro presupuesto. Casi todos queremos algo para lo que no nos alcanza. Acotar es una palabra clave para un proceso exitoso. Tanto al inicio, como durante la búsqueda cuando vamos descubriendo al aterrizar las ideas. Puede que tengamos que hacer ciertas concesiones, transar algunos de nuestros de deseos. Pero si nos concentramos en lo que más queremos y necesitamos, no solo empiezan a aparecer las opciones, sino que también buenas oportunidades y lindas sorpresas.